Thursday, December 28, 2017

La lectura es la otra cara de la escritura

Algunos ya lo saben: soy aspirante a escritora. En momentos robados a mi trabajo de intérprete y docente he seguido cursos de escritura creativa en la Escuela de Escritores por los últimos dos años. El español, lengua primera, que por años el francés o el inglés han puesto en segundo o tercer lugar, me guía en esta aventura.

Enrique Páez, escritor español y autor del temario de los tres cursos escritura creativa de la Escuela, sostiene que  escribir bien es un proceso largo.  Para escribir una novela que no se caiga, se necesitan años de aprendizaje.  Y se aprende leyendo, escribiendo y corrigiendo –dice.

Luego de tres cursos de escritura creativa, de doce semanas de duración cada uno, en el 2017 seguí Técnicas Narrativas de la Novela (TNN), el primer curso del Itinerario de Novela. El próximo, Novela I, de ocho meses de duración al igual que el anterior, comienza a mediados de enero de 2018.  El temario incluye módulos teóricos sobre técnicas que los estudiantes debemos aplicar a los relatos propuestos como tarea y varias novelas para analizar. En Novela I nos enfocaremos en estructurar nuestra propia novela. La mía, que comencé a definir hacia al final de TNN, será de género histórico. Y como la lectura es la otra cara de la escritura, se me ha sugerido leer: La vorágine, de José Eustasio Rivera, el Éxodo, de la biblia, y Cien años de soledad (que leí hace veintitantos años). Se me sugirió también Las uvas de la ira, de Steinbeck y La caverna, de José Saramago.  Esas lecturas tienen en común el espíritu de desarraigo y peregrinación que he trazado para mis personajes y la extinción de oficios artesanos, en el caso de La caverna.

Eso es todo lo que compartiré por ahora sobre mi proyecto de novela.  ¿Por qué embarcarme en tan largo y complejo proyecto? Ya quisiera yo saber.  Solo sé que algo me urge a hacerlo.

 

Wednesday, November 15, 2017


Los haikus y la poesía zen

La vida en el campo y el paso de las estaciones en Canadá me inspiraron estos haikus


 
Al caer el sol
miles de luciérnagas
pintan la noche

Trinos y cantos
proclaman la aurora
en la campiña

El cruel otoño
fuerza al árbol mostrar
su flaco cuerpo

En invierno
el cielo se desgrana
en blandos copos

Con rumbo norte
formación en flecha
los gansos vuelan



Nubes de gansos
oscurecen el cielo
es primavera

El aguacero

deja olor a fresco
en la tierra

Una estrella
rasga la noche negra
sueño fugaz

 

 

 

Sunday, May 28, 2017

Spring is finally here!


After a productive week in Washington D.C., we are back in our beloved Quebec City.


When we left, on May 17, trees had just begun to leaf out and only a few early flowers could be seen here and there.  This weekend, however, the sun is shining and the temperature is truly pleasant.  Yesterday, my husband, Dewayne Matthews, and I strolled  the streets of Old Quebec and visited a few museums, the Parc de la Artillerie and the Musée de la civilisation. We were out for about eight hours and enjoyed every minute. Hundreds of people were out enjoying the beautiful weather. 




Hundreds of tulips around Parliament


 Here are some pictures that I took with my mobile phone. I will take my real camera next time, although my iPhone does a decent job.





Dewayne reads a plaque on the Parliament building
 
Winters are long and cold in Quebec, there is no denying it, but there is so much to do and see.  And, as I always say, embracing winter is key.  Winters are beautiful and can be enjoyable. 



Parliament and the famous hotel Le Concorde in the distance. 
The revolving restaurant atop Le Concorde offers a
breathtaking view of the city and the majestic St. Lawrence River.